El ácido docosahexaenoico (DHA), un tipo de ácido graso omega-3 presente principalmente en el pescado azul, ha mostrado beneficios potenciales significativos en la gestión de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). La evidencia científica sugiere que altos niveles de DHA en sangre se asocian con una menor tasa de deterioro de la función pulmonar y menor riesgo de exacerbaciones.
Beneficios del Omega-3 en la EPOC:
- Reducción de la inflamación: La EPOC es una enfermedad inflamatoria. Los ácidos grasos omega-3 (DHA y EPA) ayudan a atenuar esta respuesta inflamatoria sistémica y pulmonar.
- Menos exacerbaciones: Niveles más altos de omega-3 en plasma se asocian con un 60% menos de probabilidades de sufrir exacerbaciones moderadas y una mejor calidad de vida específica de la función respiratoria.
- Protección de la función pulmonar: Se ha observado que los niveles plasmáticos de DHA (más que el EPA) se correlacionan con un impacto protector en los pulmones de los fumadores, ralentizando el deterioro pulmonar.
- Efecto broncodilatador: Algunos estudios sugieren que el omega-3 puede mejorar los síntomas respiratorios a través de un efecto broncodilatador y aumentando la capacidad física.
Recomendaciones e Intervención Nutricional:
Dosis: Se sugiere una ingesta superior a 0.5 g/día de EPA+DHA en pacientes con EPOC, aunque algunos estudios utilizan dosis superiores para mejorar el estado nutricional y la fuerza muscular.
Fuentes: Salmón, sardinas, caballa, atún y suplementos de aceite de pescado.
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